domingo, 12 de abril de 2015

Betty Friedan vida y obra : "El malestar inexplicable de la desigualdad"

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Con "La mística de la feminidad"


Mística de la feminidad

Mística de la feminidad es el nombre de un libro clave del Feminismo de la segunda ola del feminismo (1960-1990) con el que su autora Betty Friedan ganó elpremio Pulitzer en 1964. Publicado en Estados Unidos en 1963, en la introducción, trata “el malestar que no tiene nombre”, que según las investigaciones que realizó Friedan, aquejaba a las mujeres estadounidenses de clase media y que la autora identifica con "la mística de la feminidad". Este libro fue el punto de arranque del feminismo de los años 70, marcó el final del interregno y de la mística femenina. Se constató que:
En los hogares tecnificados, las mujeres sufrieron un retroceso en el ejercicio de derechos ya conquistados
aunque los derechos políticos se tenían -resumidos en el voto-, los educativos se ejercían , las profesiones se iban ocupando (...)las mujeres no habían conseguido una posición paritaria respecto de los varones. 1
Friedan describe el período de los años 50 en el que el modelo educativo, difundido después de la Segunda Guerra Mundial, se dirigía a que las mujeres decidieran elegir la opción de regresar al hogar, después de haber conquistado el derecho al voto y a la educación y de haber accedido a un empleo. La expresión mística de la feminidad, según su autora, se emplea para describir un conglomerado de discursos y presupuestos tradicionales acerca de la feminidad que obstaculiza el compromiso intelectual y la participación activa de las mujeres en su sociedad.2 Sin independencia económica, el modo de vida del ama de casa en ese nuevo hogar tecnificado, produce soledad, depresión y otros cuadros médicos calificados como "típicamente femeninos". Friedan analiza el sistema económico en el que se vende a las mujeres una identidad acorde con la unidad familiar de consumo en que se ha transformado la familia.
No tenía sentido salir a competir en el mercado por un puesto de cualificación media o baja cuando se podía ser su propia jefe. Una "mujer moderna"no sólo tenía a punto su hogar tecnificado, sino que establecía las relaciones por las cuales el marido podía progresar:reuniones, asociaciones, cenas, partys, que hincharan las velas del progreso familiar. 1

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